El ciclo reproductivo
La perra así como la loba es un mamífero del orden de los carnívoros
de la familia canidae del género y especie Canis familiaris, la perra
y Canis lupus, la loba. Los perros domésticos se caracterizan por
una gran variación en el tamaño corporal, longevidad y edad en la
que maduran reproductivamente, esta variación depende de factores
genéticos y medio ambientales.Desde el punto de vista de la actividad
reproductiva, la perra se clasifica como monoéstrica estacional, es decir,
sólo presenta un ciclo estral en una estación, generalmente en dos
ocasiones al año en donde se liberan varios óvulos.
En estudios basados en la información de las asociaciones canófilas
no ha sido posible observar una estacionalidad reproductiva, aunque
existe cierta tendencia a que gran parte de los estros se agrupen el
final del invierno y en el inicio de la primavera. El primer ciclo estral
aparece alrededor de los 7 a 9 meses de edad con un rango de
6 a 18 meses, dependiendo de la raza de la perra, generalmente las
razas más pequeñas presentan su primer estro más jóvenes que las
razas de talla media y éstas más jóvenes que las perras de talla gigante.
El comportamiento sexual como muchos otros ha sido heredado de
sus ancestros los lobos, de hecho éste es una confirmación más de la
selección natural, independientemente que el hombre intervenga con
la selección artificial y haya desarrollado un gran número de razas,
ninguna de éstas deja de recordarnos a los lobos. Las principales etapas del ciclo estral de la perra se dividen en anestro,
proestro, estro, y en el caso de no existir gestación el diestro.
Anestro:El anestro es el periodo comprendido entre dos ciclos de
actividad sexual en el cual no hay signos externos evidentes de
actividad ovárica. En este periodo la perra no muestra interés
por los machos, ni los machos son atraídos por las hembras.
Un frotis vaginal de esta etapa muestra células epiteliales no
cornificadas con la presencia de pocos leucocitos. Proestro:El proestro es una fase preparatoria que comúnmente
se extiende desde la primera observación de sangrado vaginal,
que comprende de 6 a 11 días, con un promedio de 9 días, esta
duración es variable de una perra a otra por lo que la citología vaginal
es de gran utilidad para detectar realmente la etapa en la que se
encuentra la perra, en muchas ocasiones pensamos que el proestro
finaliza cuando diminuye el sangrado, sin embrago una gran cantidad
de perras continúa sangrando cuando ya se encuentra en el siguiente
periodo, o sea en el estro.En el proestro la perra desalienta activamente todo intento copulatorio
del macho. Este comportamiento de desaliento puede incluir desde
gruñidos, para que se aleje, exhibición de los dientes y tirar dentelladas,
así como mantener la cola pegada en el perineo entre los miembros
posteriores cubriendo la vulva.
Este patrón de conducta inicial cambia de manera gradual y a medida
que transcurre el proestro, la perra se torna más pasiva con respecto
a la aproximación del macho. La conducta agresiva es remplazada por la
complacencia de permitir el acercamiento del macho.
La respuesta al sangrado es variable de perra a perra, ya que hay hembras
que mantienen la limpieza mediante lamido constante dificultando la
detección del proestro en comparación con las perras que no se limpian
constantemente. En las perras de pelo corto es mas fácil detectar los signos
del proestro. La vulva se agranda lentamente por edematización a lo largo
del proestro estando en su fase temprana turgente lo que puede impedir
la penetración del macho, a medida que el proestro avanza hacia el estro
la vulva se ablanda de manera notable eliminando este obstáculo.
Estro:El estro es el periodo durante el cual la perra permite ser montada
estro deriva de la palabra griega oistros que significa deseo impetuoso. La perra con frecuencia exhibe inquietud, pueden existir cambios en
el comportamiento trófico caracterizado por anorexia o polifagia,
presenta polidipsia y orina con mayor frecuencia, esto ayuda a
esparicir las feromonas presentes en la orina y las secreciones vaginales
para atraer al los machos. El estro por lo general tiene una duración
de 5 a 9 días, pero esto no es una regla ya que hay perras que pueden
presentar un estro de un sólo día y existen perras que presentan estros
de 15 días por lo que debemos tener mantener una observación de la
perra durante todo el periodo.
La fase del estro generalmente inicia cuando la perra permite la cópula
y finaliza cuando ya no acepta la misma.
Diestro:El diestro comienza con la terminación del estro y continúa
durante el lapso en el cual la progesterona es secretada por el
cuerpo lúteo —metaestro es un término en desuso porque se refiere a
la fase lútea de un ciclo estral-fase de progesterona en un ciclo. Los niveles de prolactina fluctúan levemente durante el proestro,
estro y antes de la implantación. En un estudio realizado por
Cannon -canine pregnancy and parturition, se observó un surgimiento
transitorio en los niveles de prolactina antes de la implantación.
Como en los ciclos no gestantes, los niveles de prolactina se incrementan
durante un periodo comprendido entre los 35 y 40 días, posterior a este
periodo los niveles de progesterona declinan.
En otro estudio, un incremento de nueve a diez veces en la prolactina
durante la última mitad de la gestación fue claramente más elevado que
en los ciclos de las perras no gestantes. La elevación sérica de prolactina
en la última parte de la gestación termina con una transitoria elevación de
progesterona uno o dos días antes del parto, los niveles de prolactina
disminuyen uno o dos días posparto, durante la lactancia disminuyen
de manera paulatina durante la segunda mitad de la lactancia y caen de
manera abrupta después del destete. Los mecanismos endocrinos no
reflejos que regulan la liberación de prolactina parecen similares a otras
especies.
COMPORTAMIENTO DEL APAREAMIENTO:
Cuando los animales se encuentran cada vez más cerca del apareamiento,
están bajo la influencia de tres factores: atracción sexual, temor y agresión.
Algunas veces el temor está en su máximo punto, y los animales efectúan
movimientos rápidos de retirada, en contraposición a esto se dan también
movimientos atrevidos de aproximación que demuestran un fuerte deseo sexual.
Así como el animal se acerca, puede haber expresiones súbitas de agresión,
inducida por la mera aproximación de un extraño. Los tres factores luchan
entre si, como bandas elásticas atrayendo y empujando a los perros en diferentes
direcciones, actuando como si tratara de escapar y al mismo tiempo a punto de
lanzar un ataque, deseando estar quieto en su lugar y manteniendo cierta agresividad
para tener a raya al otro perro. Se puede observar la ambivalencia del animal
balanceando la cabeza hacia atrás y hacia delante comunicando “estoy quieto,
estoy yendo”.
Esta visible ambivalencia ha sido reutilizada a través de millones de años de
evolución, hasta que finalmente los movimientos de hacia atrás-hacia delante,
huir-aproximarse se ha convertido en elaboradas exhibiciones estereotipadas.
Con la cruza potencial, estas demostraciones prueban que el ejecutante está
en extrema agitación y que el hecho de permanecer es más de índole de instinto
sexual que de índole agresiva. Una vez que el temor y la agresión están neutralizados,
la excitación puede ganar en esta guerra de emociones, permitiendo a la pareja
