Psicologia y educacion
Cuando nos dedicamos a educar o adiestrar un
perro, generalmente le reprimimos ante lo que hace
mal y recompensamos ante lo que hace bien,
debemos de realizar estos castigos o recompensas
de forma moderada. Si bien la reprimenda ha de
realizarse en el momento, la recompensa puede
esperar un poco.El perro debe comprender lo
que queremos en cada momento, debe apreciar
nuestra conducta punitiva o gratificante.
Por ejemplo: la mayoría de la gente cuando el perro
se orina dentro de casa, le coge el hocico y se lo
restriega por donde ha orinado, pero al perro no
le da asco su orina, es más le suele gustar y en
algunos casos la lame, puede ser que lo que queremos
castigar el perro lo vea como un acto casi agradable
o raro por parte del dueño. En el caso contrario,
la recompensa a un perro ha de realizarse de modo
que el perro se estimule y agradezca esta acción,
y no con cosas que nos gustan más a nosotros que al
mismo perro, otras veces basta con unas caricias y voz
suave de agradecimiento, dependiendo de la dificultad
que entrañe el ejercicio que el perro ha realizado,
o de lo acostumbrado que esté a efectuarlo…..,
depende también de los animales, no es tan sociable
(en la mayoría de los casos), un galgo que un pastor
alemán…, también hay perros que en el argot de los
educadores dicen “que trabajan de corazón”
son esos perros que lo quieren hacer todo bien
por el simple hecho de agradar a sus propios dueños.
El carácter temporal, ha de tenerse muy en cuenta
tanto en lo referido anteriormente, el intervalo ante
el hecho solicitado y la recompensa o el castigo,
y la repetición que en casos puede confundir al perro.
Por ejemplo: queremos que el perro suba a una gran
caja, el perro no quiere subir, solo pone sus patas
delanteras sobre la caja, nosotros gritamos -maaaalll…,
el perro probablemente ya no subirá a la caja pues
cree que si sube o intenta subir lo hará mal.
Tendremos en cuenta por tanto: cuando reforzar al
perro, como, con que, y darle tiempo para que pueda
aprender lo que queremos conseguir de él.
Para todo ello primero debemos conocer a
nuestro perro y valorar sus posibilidades.
Yo he intentado adiestrar o educar a muchos
perros de muchas razas, y de lo primero que me di cuenta,
fue que no existe un patrón definido para ningún
tipo de enseñanza, dependiendo del animal hay
que buscar el sistema , por eso intento exponer
en estas paginas unos principios muy básicos para
el adiestramiento, y consejos para poder por lo
menos educar en un principio a su perro.
Conocer al perro por sus gestos: A veces hemos
visto un perro por la calle y nos atrevemos a tocarlo,
y otras no.
Por lo general siempre tocamos a un perro
pequeño antes que a uno de gran tamaño,
por que sabemos que proporción de daño nos
puede hacer. Pero podemos llevarnos más de
una sorpresa… un perro pequeño puede tener
una mordida muy poderosa.
Así que generalmente podemos guiarnos,
no a la liguera por lo que sigue:- El perro mueve
agitadamente la cola,agita hasta la grupa , orejas firmes,
boca entre abierta, no muestra los dientes, no gruñe.
En el peor de los casos se nos puede echar encima,
mancharnos o arañarnos, pero es poco probable
que nos muerda, si no le hacemos nada que no le
guste o que le haga daño. -El perro se encoge,
esconde la cola entre las piernas, puede que tiemble,
se agacha y recula… parece que tenga miedo, y ese miedo
lo puede hacer inestable y agresivo, el miedo puede
ser ante la presencia de un extraño porque tema que
pueda hacerle daño y se defienda ante él.-
El perro parece hincharse, más alto, el pelo erizado,
cola alta, labios recogidos mostrando los colmillos,
gruñe… cuidado, éste probablemente esté muy
enfadado o sea muy agresivo, si no cambia de aptitud
y la conserva durante un buen rato mejor ni lo tocamos,
ni pasamos cerca de el.Los perros se hacen más fuertes
ante sus posesiones, en su perrera, su coche, sus dueños,
juguetes, etc…, ante los extraños que invadan sus dominios,
o ante quien intente hacerle daño,
(generalmente… siempre generalmente).

