Carácter
El Viejo Pastor Inglés se caracteriza en su temperamento
por ser dócil y de carácter estable, es decir, que
no tiene cambios bruscos de humor. Además,
es un perro valiente y decidido, nada cobarde, al tiempo que tranquilo, es decir, que no es agresivo
si no es porque se le haya provocado.
Con respecto a sus amos, se le puede definir
como un animal de compañía fiel y extremadamente
cariñoso, así como de una gran tranquilidad,
en el cual se puede depositar toda la confianza.
Además, el Bobtail es un perro extremadamente
sensible, capaz de percibir el estado de ánimo de su amo.
En los hogares en los que residan niños pequeños,
ésta es la raza ideal, un genial compañero para los
juegos de los más pequeños.
No hay que olvidar que le encanta la vida hogareña,
siempre y cuando se encuentre en compañía
de sus dueños.
En cuanto a su salud y mantenimiento, lo primero
que hay que tener en cuenta para que goce de buena
salud y de alegría es que requiere de abundante
cariño en su educación.
Por otro lado, no hay que olvidar que esta raza se
corresponde con un perro grande y robusto
que demanda abundante y frecuente ejercicio.
Los perros pastores tienen un trabajo que cumplir,
ayudar a sus dueños a atender a sus animales y protegerlos.
Como resultado estos perros tienen un carácter
muy especial, suave, en los que se pueden confiar,
dejando entrever además un temperamento valiente y decidido.
Evidentemente, el hombre en estrecha colaboración
con su perro forma un equipo, respondiendo el animal
con resoluciones casi humanas, responsables.
Los hombres de antaño que manejaban estos
corpulentos perros sabían positivamente lo que podrían
esperar de éstos, ya que para los ganaderos de Inglaterra
y Escocia, sus requerimientos primordiales, al igual que los
hombres en la antigüedad, eran condiciones de trabajo y valentía,
inteligencia, agilidad y robustez, por lo que las crías se orientaban
hacia esa finalidad. Eran perros dóciles, amables, de buen
carácter, aunque en la necesidad de defender, asomaba
en ellos toda la agresividad de sus antepasados.
Su sentido del deber se observa no sólo con los
humanos sino también con los animales a su cuidado
respetándolos sin avasallarlos, imponiéndoles su
personalidad pasivamente y obteniendo una respuesta
obediente sin quebrar ese equilibrio indispensable que
debe existir entre hombre-perro-ganado.
Son perros de carácter muy dócil, cariñosos
con el hombre, aunque posesivos.
Sumamente obedientes responden muy bien
al adiestramiento.
No son pendencieros con otros perros,
a los cuales parecen ignorar y su fidelidad es absoluta.
Su trato con los niños es a la vez de juguetón,
protector, de manera que siempre cumple la doble
función de jugar y vigilar.
Si un extraño se acerca a algún miembro infantil de la
familia, puede ponerse muy protector llegando a gruñir
y a atacar la intruso si este daña a algún niño.
Siempre que tenga numerosas salidas y pueda
dar rienda suelta a su necesidad de hacer ejercicio.
Un Bobtail de origen fiable es una fuente inagotable
de afecto y alegría para toda la familia que irradiará
vitalidad durante más de catorce años.

